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100% Algodón, te olvidaremos como las sobras que siempre fuiste en la Red.

Alojado en su lápida está este maravilloso blog. Un cuerpo yaciente relleno de pústulas, qué le vamos a hacer. Es nervudo, ágil y repelente, mezcla olor de muerto con ocasionales espasmos musculares.

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Ayer, por la tarde, ocurrió, en la esquina de las calles Guindos y las Moquetas, un asesinato a sangre fría. Juan Tomelloso, un joven de diecisiete años, muy inteligente y adicto al conocido juego de vídeo de ajedrez para ordenadores compatibles con IBM Chessmaster 3000, presuntamente asesinó a Francesco Gaetano, italiano de 43 años que llevaba 14 años viviendo en España. Según describe un testigo, la escena ocurrió así: “Vi a un joven correr con un cenicero. Parecía estar loco. Por otro lado, observé a un señor mayor que no previno esa rápida carrera y recibió un duro cenicerazo de ese joven. Cayó tumbado. Y lo que observé fue raro. El joven metió mano en el bolsillo y sacó unas piezas que parecían ser de ajedrez. Se las tiró a ese hombre tumbado sin más y escapó por allí.” (sic). Pruebas policiales confirman que hay 9 piezas de ajedrez encima del cadáver, todas ellas peones.

De momento, el joven sigue en paradero desconocido. Se ha establecido una orden urgente de búsqueda y captura. Empiezan a salir los primeros carteles en algunas comisarías de Madrid.

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Carátula de Chessmaster 3000, el juego de vídeo que impulsó a Tomelloso a cometer su flagrante delito…

Alguien se ha apropiado de este teclado y escribe bajo el seudónimo de McManus. ¡Es un atrevido! ¡Un valiente! Ignoren esto, amigos. Y lean por mucho que tengan un machete clavado entre los dos hemisferios de sus respectivos cerebros.

Hoy les daremos un consejo de excelente calidad y con poco uso. Cuando caiga un día con Congreso de los Diputados, vaya allí. Es obligatorio acudir con una bolsa de cacahuetes, a ser posible grande. ¡Pero no grande en demasía! Observe desde la lejanía, siempre que haya evadido a los molestos guardas de seguridad, a aquellos diputados que buscan formas de atacar sin ofender. Pero ofenden y hacen ademán con sus manos, lo cual da a entender una terrible trifulca que jamás llegará.

Dejando el tema de las peleas aparte, ya que está usted aquí mirándolos cual animales de zoo, debe ser consecuente. Tire unos cachuetes. Lo más probable es que se ofendan y le miren fijamente con palabrería de reverencia, respeto y tal. Pero mántengase impasible y piense: “se lo merecen”. Váyase a continuación, no sin antes descubrir su rostro ante las cámaras al servicio de la televisión, ávida de un titular tan duro como “Desaprensivo falta el respeto a los diputados de la Nación”. Salga de una maldita vez o le pillará alguien.

Por cierto… si bebe Pepsi, un líquido preciado estará en su estómago viviendo bien y haciendo su trabajo. ¡Hágalo!

Dejo 100% Algodón por un tiempo indefinido. Me siento agobiado entre tantos proyectos inacabados y por acabar, además el peso de la Universidad carga una parte importante de mi hombro.

Adiós.

Nueva editorial, esta vez para felicitar al pueblo estadounidense. La semana pasada ya mencionábamos, junto a otros tantos periódicos, la excesiva estatura que ostentaba el candidato marrón, ya presidente estadounidense. En Kentucky, un valiente grupo de crédulos -expertos en creerse mensajes basura, nosotros simplemente simplificamos y lo convertimos en el Gran Representante del Pueblo Estadounidense- lanzó muchas pociones mágicas a Obama. Encogió de repente y dejó de convertirse en ese candidato extravagante que escupía votos asesinos y no paraba de crecer. De repente, se subió a un estrado para pronunciar el Discurso Típico #640, como si nada hubiera pasado.

La conciencia de todos los norteamericanos fue interesada e hizo olvidar para siempre aquel largo momento de extravagancia del susodicho candidato. Y tan buenos ellos como desmemoriados, votaron a Barack, que ganó al final. ¿Los 101 ciudadanos de su propia tierra que asesinó al final? ¿Y los 504 metros que llegó a medir? ¡Agua pasada! Nadie diría que un ex-gigante va a gobernar ahora mismo la Casa Blanca. Felicidades, Barack Hussein Obama.

Soldado Verde de Plástico

Cada domingo, Enrique, La Castaña Elegida, alabará gratuitamente a personajes históricos de segunda juntando palabras de aparente calidad y rezumando supina ignorancia.

Este simpático ser, totalmente de plástico y sin emoción, adornó mis tardes de querubín inocente. Aprendía de las películas bélicas de dibujos que me ponían por delante unos padres sin muchas ganas de educarme en latín, griego y ruso clásico. Con sus amigos, soldados de toda clase -francotiradores, fusileros, zapadores, etc…-, luchaban en armonía. Sobretodo cuando los metía sin ton ni son en un cubo de plástico y me acercaba a mi vecino chino para vertir sobre su cabeza todo el contenido de dicho cubo. Por un momento, sólo veía el verde y productos de su madre patria.

Yo me reía. ¡Eran momentos de diversión suprema! A continuación, dicho vecino desplegaba a mis soldados por el suelo empleando la disciplinada formación del Ejército Rojo, todos en línea dispuestos a atacar a alguien inexistente para goce del pueblo, igualmente ausente. En lo que jamás reparé, quizás por mi condición de tierno niño, era en el individualismo de cada soldado. ¿Ese zapador genérico podía echar de menos a su esposa e hijos, situados en un barrio pobre de Pekín y con una larga historia por detrás? Actualmente, reflexiono sobre ello y me marcho del lugar sin sentir pena.

¡Aviso urgente!

Iniciativa ya realizada en 378 periódicos del mundo, nosotros les plagiamos la idea para denunciar la anormalidad de un candidato de la mayor potencia mundial ante nuestros lectores, cuatro gatos ya conocidos por estos lares, con las pertinentes modificaciones para adaptar la historia al lenguaje local.

Tened cuidado, hombrecillos moradores del mundo. Barack Obama corre por los Estados Unidos, sin mirar alguno de sus 50 estados, escupiendo votos asesinos por la boca, tras una mutación radiactiva1. Y es gigante, muy gigante. Mide 498 metros de altura y no para de crecer. Los votos van a 1.981 kilómetros por hora y cortan a las personas en, generalmente, dos mitades más o menos iguales (separación del tronco y las piernas, en términos generales). Total, 98 ciudadanos estadounidenses muertos, repartidos en 13 Estados.

Avisad a vuestros semejantes, preferiblemente antes del 5 de noviembre. Si enviáis este mensaje a 30 amigos antes del atardecer, tendréis en vuestras casas una poción secreta. Tiradla al buen hombre ése. Dejará de crecer y de escupir votos cortantes. Si enviáis este mensaje a 60 amigos antes de que pase una hora, tendréis otra poción secreta. Tiradla, para variar. Encogerá hasta su tamaño normal, un metro y pico.

Debemos hacer de todo para que Obama se convierta en un candidato normal y corriente. Colaborad, mazapanes.


Apéndice
1 Se la pegó con la página número 15 de Amazing Spiderman 63 mientras desayunaba. Amigos, la excusa de la radiactividad funciona muy bien, francamente.