Iniciativa ya realizada en 378 periódicos del mundo, nosotros les plagiamos la idea para denunciar la anormalidad de un candidato de la mayor potencia mundial ante nuestros lectores, cuatro gatos ya conocidos por estos lares, con las pertinentes modificaciones para adaptar la historia al lenguaje local.

Tened cuidado, hombrecillos moradores del mundo. Barack Obama corre por los Estados Unidos, sin mirar alguno de sus 50 estados, escupiendo votos asesinos por la boca, tras una mutación radiactiva1. Y es gigante, muy gigante. Mide 498 metros de altura y no para de crecer. Los votos van a 1.981 kilómetros por hora y cortan a las personas en, generalmente, dos mitades más o menos iguales (separación del tronco y las piernas, en términos generales). Total, 98 ciudadanos estadounidenses muertos, repartidos en 13 Estados.
Avisad a vuestros semejantes, preferiblemente antes del 5 de noviembre. Si enviáis este mensaje a 30 amigos antes del atardecer, tendréis en vuestras casas una poción secreta. Tiradla al buen hombre ése. Dejará de crecer y de escupir votos cortantes. Si enviáis este mensaje a 60 amigos antes de que pase una hora, tendréis otra poción secreta. Tiradla, para variar. Encogerá hasta su tamaño normal, un metro y pico.
Debemos hacer de todo para que Obama se convierta en un candidato normal y corriente. Colaborad, mazapanes.
Apéndice
1 Se la pegó con la página número 15 de Amazing Spiderman 63 mientras desayunaba. Amigos, la excusa de la radiactividad funciona muy bien, francamente.